
Leer a Clarice Lispector nos conduce a vivir una experiencia transformadora.
Su novela "La pasión según G. H.", por ejemplo, nos invita a experiemtar la intensidad de Lispector como escritora, su manera de aproximarse al lector/ra hace que de pronto una se sienta comprometida con todo su ser en ese espacio íntimo del yo-tu. Ella sabe cómo llegar a esa intimidad escritora-lectora para confesarte casi en secreto lo que se propone.
Nos impresiona como una escritora que se propone arriesgarlo todo a través de su escritura. Nos convoca a su lado animándonos a que seamos tan valiente como ella.
Leerla es un verdadero "salto al vacío" por el cual, si nos dejamos caer podremos llegar a vivenciar con extrema lucidez, ese torrente de pensamientos, fantasías y temores inconfesables que transcurren con continuidad en toda mente humana y que conforman el misterio que nos abarca y nos constituye.
Será por la fuerza de su decir, será por la manera extrema con que explora su mundo interno, que algunos dicen que leerla a Lispector es entrar en contacto con una escritora de verdad.
